martes, 19 octubre 2010
in pace
Sus unicas y preciadas posesiones descansaban en un carrito de supermercado
esperaba que terminaran los turnos de atencion en el durand para rescatar algo de comida
para el y su perro fiel a quien cuidaba mas que a si mismo
ya habia perdido el don del habla, total la sociedad era sorda a sus preguntas
dormian en la rampa de ambrosetti sin joder a nadie
no sabemos quien fue ni de donde vino
solo sabemos que alguien llamo al SAME y vino la ambulancia
y la morguera y una vieja piadosa llevo el perro que se resistia
a dejar abandonado a su amo
17:49 | Permalink | Comentarios (2)




