sábado, 23 septiembre 2006
Destino del genocida
No te llevaron las últimas inundaciones
ni las caidas de las bolsas del mundo,
sobreviviste al hambre de tu pueblo
el hambre que vosmismo gestaste
y hoy pedis un bronce para perpetuar
tu estúpida sonrisa.
Lejos de tu poder, tus perros
morderan tus manos
y el destino de carcel
te va a acechar tanto
que no habra lugar en el mundo
donde no oigas el sonido
de mi risa.
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